Rodrigo Cárdenas
El Consejo del Banco Central decidió ayer terminar con su proceso de incrementos en la Tasa de Política Monetaria (TPM) y quitó el sesgo alcista en su comunicado, obligado por los últimos acontecimientos internacionales.
La decisión adoptada por la autoridad monetaria era altamente esperada por el mercado, especialmente tras los graves efectos que está provocando la crisis financiera y su impacto sobre la economía mundial.
“El sistema financiero global ha sufrido tensiones extraordinarias, afectando la liquidez, el acceso al crédito y los precios de los activos”, señala el comunicado, mostrando la alta preocupación por la crisis y agrega que incluso “las condiciones financieras locales se han estrechado”.
Sin embargo, ésta no es la primera decisión que adopta el Central para enfrentar la actual situación. Hace más de una semana terminó con su programa de acumulación de reservas y comenzó a inyectar liquidez al sistema financiero.
Cambio de expectativas
En dos semanas los agentes financieros pasaron de proyectar una nueva alza de 50 puntos base -lo que habría sido el quinto aumento consecutivo- a pedir que no se realicen cambios en el tipo rector.
Es que en sólo un mes el escenario económico al que se ha enfrentado el instituto emisor ha cambiado diametralmente y así lo dejó de manifiesto en su comunicado de ayer, el cual echa por tierra buena parte de lo previsto en la decisión de septiembre y también en el último Informe de Política Monetaria (IPOM).
El Consejo del Central reconoció que la inflación sigue alta, con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre (1,1%) que estuvo por sobre lo esperado, pero, al mismo tiempo, estimó que la posibilidades de que se den los escenarios alternativos proyectados en el IPOM han aumentado.
El presidente del organismo, José de Gregorio, ya había anticipado esta visión en su visita al Senado de este miércoles, donde puntualizó que “lo más probable es que, en el futuro cercano, las proyecciones de crecimiento mundial se ajusten significativamente a la baja, lo que a su vez contribuirá a reducir las presiones inflacionarias en el mediano plazo”.
En la misma línea, el comunicado entregado ayer indica que “dada la incertidumbre de la economía global y su impacto sobre la inflación proyectada”, era “necesario” hacer una pausa para “reevaluar con mayor información el curso de la política monetaria contenida en el IPOM”, y que contemplaba alzas adicionales en la TPM para llevar la inflación de vuelta a la meta de 3%.
De esta manera, el Consejo quitó el sesgo alcista de su mensaje, el cual incluso había sido endurecido en la reunión anterior, cuando aseguró que vendrían nuevos incrementos en la tasa de instancia.
La autoridad monetaria afirmó ahora que “evaluará en sus futuras decisiones las implicancias que se derivan de los desarrollos financieros en curso sobre la inflación proyectada”.
Esto también está en consenso con lo que opina la mayor parte del mercado, la que incluso ya se la juega porque no habrán aumentos adicionales, instalando ahora la pregunta de cuándo se comenzarán a bajar las tasas.
De acuerdo a los analistas del mercado, uno de los elementos que llevan a esta nueva visión sobre la trayectoria de la TPM es la baja que han tenido las expectativas de inflación en el mediano plazo, situación que también fue reconocida ayer por el Consejo del Central.
Así, si ahora se espera una menor inflación hacia adelante, la TPM se vuelve más restrictiva, al actuar con rezago.
Efecto local
Más allá de las menores presiones inflacionarias que generaría un menor precio de los commodities, en especial el petróleo, el Banco Central no ve, hasta ahora, efectos en la actividad económica.
De hecho, sostuvo que el ritmo de actividad en el tercer trimestre “es coherente” con las perspectivas de que el segundo semestre de 2008 será mejor que el primero, que mostró un alza de 3,8%.
Además, señaló que la demanda interna “continúa creciendo a tasas elevadas”, aunque sin referirse a cómo seguirá en el futuro.
No estuvo presente
El gran ausente del comunicado del instituto emisor fue el dólar.
La autoridad no emitió comentario sobre la evaluación que hace del precio actual de la divisa -el que ha aumentado fuertemente- a pesar de que en el último IPOM señaló que en ese entonces el nivel del tipo de cambio real (TCR) ya se encontraba en la parte alta “del rango que se considera coherente con sus fundamentos”.
En el mercado algunos incluso ya prevén una pronta intervención para reducir el precio del dólar.
Comunicado revela inquietud por escenario externo
“El Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 8,25% anual”. En la reunión de septiembre, el Central acordó continuar con el incremento del tipo rector en 50 puntos base y lo dejó en 8,25%.
“Dada la incertidumbre de la economía global y su impacto sobre la inflación proyectada, el Consejo estima que esta decisión es necesaria para reevaluar con mayor información el curso de la política monetaria contenido en el escenario base del IPOM”. En el comunicado anterior, el instituto emisor evaluaba como indispensable continuar con el incremento de la tasa de interés para asegurar la convergencia de la inflación a 3%.
“El sistema financiero global ha sufrido tensiones extraordinarias, afectando la liquidez, el acceso al crédito y los precios de los activos”. En este documento, el Banco Central admite que la incertidumbre en los mercados financieros se ha acentuado.
“Los mercados anticipan una desaceleración significativa de la economía global y los precios de los productos básicos, en particular el cobre y el petróleo, han caído de manera significativa. Diversos bancos centrales y autoridades gubernamentales han tomado medidas de excepción”. En septiembre el instituto emisor no consideraba que la caída en el precio de los commoditties sería tan profunda. Además, destacó que el escenario ha obligado a las autoridades de los países afectados por la crisis a intervenir.
“Las condiciones financieras locales se han estrechado”. En el comunicado anterior no había referencias al mercado financiero local.
“La inflación de septiembre estuvo algo por sobre lo anticipado, principalmente por el comportamiento del precio interno de los combustibles (...) las expectativas de inflación de mediano plazo se han reducido”. El mes anterior, el Central insistía en que las expectativas de inflación se mantenían elevadas.
“Aunque la trayectoria futura de la TPM en el escenario base del último IPOM contempla ajustes adicionales para asegurar la convergencia de la inflación a la meta, el Consejo evaluará en sus futuras decisiones las implicancias que se derivan de los desarrollos financieros en curso sobre la inflación proyectada”. En septiembre, el Central daba certeza de que debería continuar con las alzas de la tasa de interés. Ahora admite que podría haber nuevas pausas, dependiendo del escenario externo.